Contratos Freelance: Cláusulas Esenciales que Debes Incluir (Plantilla Legal Básica)

Trabajar como redactor freelance tiene muchas ventajas: libertad de horarios, variedad de proyectos, posibilidad de trabajar desde cualquier lugar.

Sin embargo, también viene con riesgos. Uno de los más comunes —y más dolorosos— es el impago o los malentendidos con clientes.

¿La solución? Un buen contrato freelance, claro, profesional y adaptado a tus servicios. No necesitas ser abogado para tener un documento legal que proteja tu trabajo. Lo que necesitas es entender las cláusulas clave y saber cómo usarlas a tu favor.

En este artículo aprenderás:

  • Por qué todo freelancer necesita un contrato, incluso con clientes de confianza
  • Qué cláusulas no pueden faltar en tu acuerdo
  • Cómo adaptar tu contrato a distintos tipos de redacción
  • Qué errores legales evitar
  • Y una plantilla base para que puedas usar desde hoy mismo

¿Por qué es fundamental tener contrato como redactor freelance?

Muchas personas asumen que un contrato solo es necesario para proyectos grandes o con empresas. Pero los pequeños proyectos también traen riesgos.

Un contrato bien hecho:

  • Define claramente lo que vas a entregar (y lo que no)
  • Establece fechas, pagos y condiciones
  • Protege tu tiempo frente a cambios constantes
  • Te da base legal si hay conflicto
  • Transmite profesionalismo desde el primer contacto

Incluso si el cliente es alguien que conoces o viene por recomendación, tener todo por escrito evitará malos entendidos.

Cláusulas esenciales que debes incluir

Un contrato freelance no necesita ser complicado. Pero sí debe cubrir los aspectos fundamentales. A continuación, las cláusulas que no pueden faltar:

1. Identificación de las partes

Debes incluir los datos del cliente (nombre o empresa, NIF o documento, dirección, email) y los tuyos. Aunque trabajes desde otro país, ambos deben quedar identificados con claridad.

Ejemplo:

“Entre [Nombre del redactor], con domicilio en [dirección] y [NIF], en adelante EL PROFESIONAL, y [Nombre del cliente], con domicilio en [dirección] y [NIF], en adelante EL CLIENTE, se acuerda lo siguiente…”

2. Objeto del contrato

Aquí defines el servicio exacto que prestarás: redacción de artículos, copy para landing pages, correos, eBook, etc. Especifica el formato, número de entregas, cantidad de palabras, tono, etc.

Ejemplo:

“El Profesional se compromete a redactar 5 artículos de 1000 palabras cada uno, optimizados para SEO, en formato Google Docs, con tono informativo y dirigido al público general.”

3. Entregas y plazos

Especifica las fechas de entrega y si serán en bloque o individuales. También puedes definir plazos para revisiones.

Ejemplo:

“La entrega del primer artículo se realizará el día 15 de diciembre de 2025. El resto se entregará con una frecuencia semanal, finalizando el 15 de enero de 2026.”

4. Revisiones permitidas

Es importante dejar claro cuántas veces puede el cliente solicitar cambios, y bajo qué condiciones.

Ejemplo:

“Se permiten hasta dos rondas de revisiones por artículo, siempre que estén dentro del alcance original del contenido. Cambios estructurales o de tema serán cotizados aparte.”

5. Precio y forma de pago

Define si el pago es por palabra, artículo, hora o proyecto completo. Establece si es en una sola cuota o en partes (50/50, por ejemplo).

Ejemplo:

“El cliente pagará un total de $300 USD por los cinco artículos, divididos en dos pagos: $150 al inicio y $150 al finalizar el proyecto. El pago se realizará mediante PayPal, Stripe o transferencia bancaria.”

6. Propiedad intelectual

Determina cuándo los derechos del texto pasan al cliente: ¿al momento de la entrega? ¿cuando se paga?

Ejemplo:

“Los derechos de uso y publicación del contenido serán transferidos al cliente una vez recibido el pago total del proyecto. Hasta ese momento, el contenido es propiedad del profesional.”

7. Confidencialidad

Incluye una cláusula de confidencialidad para proteger la información del cliente… y la tuya.

Ejemplo:

“Ambas partes acuerdan no divulgar información sensible relacionada con el proyecto ni con la identidad del otro sin consentimiento previo por escrito.”

8. Penalizaciones por incumplimiento

Establece qué ocurre si alguna de las partes no cumple lo pactado: retrasos, impagos, cancelación anticipada.

Ejemplo:

“En caso de cancelación del proyecto por parte del cliente tras haber comenzado el trabajo, no se devolverá el anticipo. Si el profesional no cumple con las entregas, deberá reembolsar la parte proporcional del pago recibido.”

9. Ley aplicable y resolución de conflictos

Especifica bajo qué legislación se regirá el contrato y cómo se resolverán los posibles conflictos.

Ejemplo:

“Este contrato se regirá por la legislación española. En caso de disputa, ambas partes se comprometen a buscar una solución amistosa antes de recurrir a tribunales.”

¿Qué errores debes evitar?

  • Usar contratos genéricos copiados de internet: pueden no estar adaptados a tu servicio ni a tu país.
  • No revisar términos clave: como “propiedad”, “revisión” o “cancelación”.
  • No firmarlo formalmente: aunque sea digital, ambas partes deben aceptar el acuerdo.
  • Dejar cosas al aire: si no está por escrito, no existe legalmente.

Hoy en día puedes firmar contratos de forma digital con herramientas como SignRequest, Docusign o incluso por email con acuse de recibo.

Plantilla básica de contrato freelance para redactores (modelo 2025)

Aquí te dejo una estructura que puedes adaptar a tu caso:

CONTRATO DE SERVICIOS DE REDACCIÓN FREELANCE

Entre [Nombre del Profesional], con NIF [número], domiciliado en [dirección], en adelante “EL PROFESIONAL”, y [Nombre del Cliente], con NIF [número], domiciliado en [dirección], en adelante “EL CLIENTE”, se acuerda lo siguiente:

1. Objeto del contrato
El Profesional se compromete a realizar [número] artículos de [cantidad de palabras], optimizados para SEO y entregados en formato digital, conforme a las instrucciones proporcionadas por el Cliente.

2. Plazos de entrega
Las entregas se realizarán en los siguientes plazos: [especificar fechas].

3. Compensación económica
El Cliente pagará la suma total de [importe] USD, dividida en [forma de pago].

4. Propiedad intelectual
Los derechos del contenido serán transferidos al Cliente una vez se haya efectuado el pago total del servicio.

5. Revisión de contenidos
El Cliente podrá solicitar hasta [número] rondas de revisión por cada artículo.

6. Confidencialidad
Ambas partes acuerdan mantener en confidencialidad toda la información relacionada con el presente contrato.

7. Penalizaciones
En caso de incumplimiento por cualquiera de las partes, se aplicarán las siguientes condiciones: [detallar].

8. Ley aplicable
Este contrato se regirá por la legislación de [país].

Firmado digitalmente por ambas partes en fecha [día/mes/año].

Fin del modelo de contrato.

Conclusión: un contrato simple es mejor que ninguno

No necesitas convertirte en abogado ni usar jerga legal complicada. Un contrato freelance claro, adaptado a tu realidad y revisado con atención puede evitarte muchos dolores de cabeza.

Además, proyecta una imagen profesional, demuestra que valoras tu trabajo y pone las reglas del juego sobre la mesa desde el principio.

El cliente que se niega a firmar un contrato suele ser el que luego pone problemas. Evítalo. Protege tu tiempo, tu talento y tus ingresos con algo tan simple —y poderoso— como un documento bien escrito.

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