El Secreto de la Simplicidad: Cómo Evitar la Jerga y el Lenguaje Corporativo Excesivo

En la era digital, donde la información compite por milésimas de segundo de atención, escribir de forma simple no es solo una elección de estilo: es una necesidad estratégica.

Y sin embargo, muchos redactores, marcas y profesionales siguen atrapados en el viejo hábito de utilizar jergas, frases vacías y lenguaje corporativo que complica más de lo que aclara.

La falsa idea de que “lo complejo suena más profesional” ha contaminado textos que deberían ser directos, humanos y comprensibles.

En este artículo, vamos a desmontar esa creencia. Te mostraré por qué la simplicidad no es debilidad, sino poder, cómo eliminar lo innecesario sin perder profundidad, y cómo transformar tu forma de escribir para que tu mensaje realmente conecte con quien lo lee.

Si quieres que tu voz de marca suene auténtica, cercana y confiable, necesitas aprender a escribir como hablas. Y eso no significa perder autoridad, sino ganarla de forma inteligente.

¿Por qué el lenguaje corporativo desconecta?

El lenguaje corporativo excesivo suele estar cargado de expresiones impersonales, pasivas, llenas de eufemismos y términos técnicos que pretenden sonar sofisticados, pero que en la práctica alejan al lector. Frases como:

  • «Nuestro compromiso radica en maximizar la eficiencia operacional mediante soluciones integrales.»
  • «Brindamos servicios orientados a resultados escalables con foco en el cliente.»

¿Tienen sentido? A veces sí. ¿Conectan emocionalmente con el lector promedio? Casi nunca.

El problema no es solo semántico, es emocional. Este tipo de lenguaje:

  • Suena frío y mecánico
  • No genera empatía
  • Ralentiza la lectura
  • Da la sensación de que el contenido fue creado por obligación
  • Desconecta a la persona detrás del mensaje

Y en un entorno donde la autenticidad es un valor clave, esa desconexión puede costarte conversiones, fidelidad e incluso reputación.

Beneficios de escribir con simplicidad

Un texto simple:

  • Se entiende a la primera
  • Se lee más rápido
  • Aumenta la confianza en la marca
  • Transmite seguridad, no duda
  • Permite que el lector actúe sin fricciones

Además, escribir simple no significa escribir sin estilo. Puedes ser poético, elegante o creativo y, aún así, claro. El reto no está en usar palabras difíciles, sino en usar las palabras justas.

Cómo identificar si estás usando jerga innecesaria

A veces, el problema está tan arraigado que ni lo notamos. Estas preguntas te ayudarán a detectar lenguaje inflado:

  • ¿Podrías explicar esa misma frase a un adolescente sin cambiar el mensaje?
  • ¿Necesitas releer lo que escribiste para entenderlo tú mismo?
  • ¿Hay verbos en pasiva que podrían expresarse en activa?
  • ¿Estás usando términos técnicos sin explicarlos o sin necesidad?
  • ¿El texto suena a persona o a manual?

Si respondes “sí” a dos o más, es hora de simplificar.

Ejemplos comunes de jerga vs. lenguaje simple

Jerga corporativaVersión clara y humana
«Implementamos una solución end-to-end»«Creamos una solución completa»
«Potenciamos la transformación digital de tu negocio»«Te ayudamos a usar la tecnología para crecer»
«Nuestro enfoque está centrado en el cliente»«Pensamos en lo que tú necesitas»
«Maximizamos el ROI a través de estrategias multicanal»«Hacemos que ganes más con acciones en varios canales»
«Nos posicionamos como líderes en innovación»«Nos gusta probar ideas nuevas que funcionen»

Cada una de estas transformaciones mantiene la esencia, pero cambia la forma. Y en la comunicación, la forma lo es todo.

Técnicas para escribir con simplicidad sin perder fuerza

1. Piensa antes en el lector que en la marca

El lector no quiere saber cómo se autodefine tu empresa. Quiere saber cómo la ayudas. Habla menos de ti y más de lo que él experimenta. Usa frases que empiecen con “tú” más que con “nosotros”.

Ejemplo:
❌ “Somos una compañía orientada a resultados.”
✅ “Tú quieres ver resultados, y eso es lo que te damos.”

2. Usa frases cortas y activas

Las frases largas, con múltiples subordinadas, agotan. Cambia la voz pasiva por activa siempre que puedas.

❌ “El servicio será proporcionado por nuestro equipo de expertos.”
✅ “Nuestro equipo te dará el servicio.”

Los verbos activos dan ritmo, claridad y energía al texto.

3. Reescribe como si lo dijeras en voz alta

Lee el texto en voz alta. Si suena raro, rebuscado o artificial, probablemente lo sea. Ajusta hasta que suene natural, como si se lo contaras a alguien tomando un café.

4. Elimina lo innecesario

Muchas veces escribimos con “muletillas” que no aportan nada. Palabras como “en relación a”, “en función de”, “con el objetivo de” pueden reemplazarse por opciones más simples.

Ejemplo:
❌ “Con el objetivo de mejorar la experiencia del usuario…”
✅ “Para mejorar tu experiencia…”

5. Usa ejemplos concretos

En lugar de hablar de “soluciones flexibles”, muestra cómo esas soluciones se aplican. Los ejemplos eliminan la ambigüedad y hacen que el lector vea, no solo imagine.

Cómo adaptar esta estrategia a tu voz de marca

Simplificar no significa perder identidad. Cada marca tiene un tono distinto: formal, relajado, divertido, técnico. La clave está en mantener esa esencia, pero expresarla de forma más directa.

Por ejemplo, si tu marca es sofisticada, puedes usar un lenguaje cuidado, pero aún claro:

“Nuestro equipo selecciona cada ingrediente con precisión.”
En lugar de:
“Nuestra propuesta de valor se fundamenta en una curaduría meticulosa de insumos.”

Si tu marca es relajada, puedes mantener esa cercanía sin sonar informal en exceso:

“Queremos que entiendas todo sin rodeos. Por eso lo decimos simple.”
En lugar de:
“Priorizamos la claridad comunicacional como eje fundamental del proceso de interacción con el usuario.”

La conexión entre simplicidad y confianza

Las personas confían más en lo que entienden. Un texto simple no solo facilita la lectura, también reduce el escepticismo.

Cuando una marca habla claro:

  • Parece tener menos que esconder
  • Se percibe más accesible
  • Da sensación de seguridad
  • Invita a preguntar, explorar, interactuar

La confianza no se logra solo con testimonios o garantías. Se construye desde la forma en que escribes un email, un posteo o una página de ventas.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar términos técnicos si mi audiencia es especializada?
Sí, pero úsalos con intención. Si sabes que tu lector conoce ciertos conceptos, puedes incluirlos. Aun así, combinar con ejemplos o metáforas mejora la retención.

¿Escribir simple es lo mismo que escribir básico?
No. Escribir simple no significa infantilizar el contenido. Significa hacerlo accesible, directo y libre de adornos innecesarios. Puedes ser profundo sin ser complicado.

¿Y si mi marca siempre ha usado lenguaje formal?
No necesitas cambiar tu identidad. Solo revisa si esa formalidad está ayudando o entorpeciendo tu comunicación. A veces, unos pocos ajustes hacen una gran diferencia.

Ejercicio práctico: reescribiendo con simplicidad

Texto original:

“Nuestros productos están diseñados para satisfacer las crecientes demandas del mercado en términos de escalabilidad, adaptabilidad y retorno de inversión.”

Versión simple:

“Creamos productos que crecen con tu negocio, se adaptan a lo que necesitas y te ayudan a ganar más.”

Texto original:

“Nuestra misión es aportar valor agregado mediante soluciones innovadoras y centradas en el usuario final.”

Versión simple:

“Queremos ayudarte con ideas nuevas que realmente te sirvan.”

En cada caso, la segunda versión no pierde sentido, pero gana conexión.

Cierre: claridad es poder

Una marca que escribe con claridad, gana. Porque en un mercado saturado, lo que se entiende rápido tiene ventaja.
Simplicidad no es falta de preparación. Es el resultado de pensar más, no menos. Es una señal de respeto por el lector y de dominio del propio mensaje.

No necesitas parecer más complicado para ser tomado en serio. Necesitas decir mejor, no decir más.

Así que la próxima vez que redactes algo para tu marca, hazte esta pregunta:

“¿Esto lo entendería alguien que nunca ha oído hablar de mí?”

Si la respuesta es no, todavía puedes simplificar. Porque cuando tus palabras fluyen sin trabas, tu mensaje llega más lejos.

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