En el mundo del copywriting profesional, pocos enemigos son tan sutiles y peligrosos como el lenguaje complicado.
Cada vez que usamos una palabra innecesariamente técnica, una frase larga sin aire, o una jerga corporativa hueca, le cerramos la puerta al lector.
Este artículo es una invitación a la claridad. No a la mediocridad, ni a la pobreza verbal, sino a una escritura que prioriza el entendimiento por encima del ego profesional. Escribir simple no es escribir menos. Es escribir mejor.
¿Por qué caemos en la trampa del lenguaje complicado?
Hay varias razones por las que, incluso los redactores experimentados, terminan usando un estilo cargado de tecnicismos y jerga vacía:
- Queremos sonar profesionales: Creemos que cuanto más sofisticado el lenguaje, más autoridad transmitimos.
- Imitamos lo que leemos: Si trabajamos en nichos como tecnología, finanzas o legal, es común absorber el tono institucional sin cuestionarlo.
- No revisamos desde el punto de vista del lector: Escribimos desde nuestro conocimiento, no desde la comprensión de quien nos lee.
- Nos da miedo “simplificar demasiado” y parecer básicos: Como si escribir claro fuera sinónimo de superficialidad.
Pero la verdad es otra. Los grandes comunicadores, los verdaderos expertos, son los que pueden explicar lo complejo de forma sencilla.
Qué entendemos por “jerga corporativa”
No hablamos solo de términos técnicos. La jerga corporativa abarca frases hechas, fórmulas vacías y eufemismos que suenan bien pero no dicen nada.
Algunos ejemplos:
- «Potenciar sinergias estratégicas»
- «Alinear objetivos transversales»
- «Transformación digital holística»
- «Innovación centrada en el usuario»
- «Soluciones escalables orientadas a resultados»
¿Puedes explicar qué significa cada una sin repetir las mismas palabras? Si no puedes, probablemente estás ante jerga.
Y si tú no puedes, tu lector tampoco.
El impacto negativo del lenguaje complejo
1. Aumenta la fricción lectora
Cada palabra confusa es un obstáculo. Cuando acumulamos demasiadas, el lector simplemente abandona. En la web, eso significa alta tasa de rebote, baja retención y nulo impacto.
2. Desconecta emocionalmente
El lenguaje técnico puede ser preciso, pero rara vez es emocional. Y sin emoción, no hay conexión. Un lector que no se siente visto, comprendido o identificado, no vuelve.
3. Proyecta arrogancia (incluso sin querer)
Un texto difícil no siempre suena inteligente. Muchas veces suena pretencioso. La claridad, en cambio, transmite respeto: muestra que te importó ser entendido.
4. Dificulta la acción
El copywriting busca provocar acción: hacer clic, comprar, suscribirse, entender. Si el mensaje es confuso, la acción se diluye.
Qué sí funciona: el poder de la simplicidad
Claridad no es banalidad
Usar palabras simples no es escribir sin profundidad. Al contrario, exige más precisión. Requiere que el autor entienda tanto su tema como para explicarlo con lenguaje llano.
Ejemplos reales de transformación
Ejemplo 1: antes
Nuestra plataforma provee soluciones escalables para la gestión holística de procesos interdepartamentales en organizaciones ágiles.
Ejemplo 1: después
Con nuestra plataforma, los equipos pueden trabajar mejor juntos, automatizando tareas y ganando tiempo real.
Ejemplo 2: antes
Implementamos estrategias omnicanales orientadas a mejorar la experiencia del cliente en todos los puntos de contacto.
Ejemplo 2: después
Ayudamos a que tus clientes te encuentren y disfruten tu servicio, ya sea por email, redes o teléfono.
Lo que cambia no es solo la complejidad del vocabulario, sino la intención de conectar.
Cómo detectar y eliminar la jerga en tus textos
1. Lee en voz alta
Cuando lees en voz alta, sientes el ritmo real. Las frases forzadas, largas o artificiales se notan de inmediato.
2. Pide feedback a alguien fuera del sector
Si alguien que no trabaja en tu industria entiende el mensaje, estás en buen camino. Si necesita preguntarte “¿y esto qué significa?”, hay que revisar.
3. Reescribe con el “Test del bar”
Imagina que le estás explicando esto a alguien en una conversación informal, cara a cara. ¿Qué palabras usarías? ¿Cuáles evitarías?
4. Usa analogías y ejemplos cotidianos
Las comparaciones ayudan a bajar lo abstracto. Si hablas de “embudo de conversión”, explica que es como el proceso de compra en una tienda: de mirar a elegir, de elegir a pagar.
Recomendaciones prácticas para escribir con simplicidad
- Usa verbos activos: en lugar de “se procederá a la implementación”, di “vamos a implementar”.
- Elimina adverbios innecesarios: “rápidamente”, “efectivamente”, “en su totalidad” suelen ser ruido.
- Escribe frases más cortas: una idea por oración. Punto seguido es tu amigo.
- Evita repeticiones disfrazadas: “estrategia planificada”, “objetivo deseado”, “resultado final”.
- Reemplaza sustantivos por verbos: en lugar de “realización del análisis”, di “analizar”.
Cómo manejar los términos técnicos inevitables
A veces, el público exige precisión. En ese caso:
- Usa el término técnico una vez, seguido de una explicación sencilla.
- A lo largo del texto, usa sinónimos más cotidianos.
- Considera incluir una mini-glosario o cuadro explicativo si el tema lo requiere.
Ejemplo:
API (Interfaz de programación de aplicaciones): es la forma en que dos programas se comunican entre sí. Por ejemplo, cuando tu app del banco se conecta con Google Maps para mostrar sucursales.
Casos de éxito donde ganó la simplicidad
Caso 1: ONG de salud
Una organización sin fines de lucro tenía textos centrados en términos médicos: «intervenciones nutricionales para mitigar deficiencias micronutricionales».
Después de simplificar: «Ayudamos a que niños desnutridos vuelvan a comer bien».
Resultado: 3x más tiempo en página y +70% de clics en el botón de donar.
Caso 2: SaaS B2B
Una startup usaba frases como “soluciones modulares de optimización operativa”.
Tras un rediseño: «Todo lo que necesitas para automatizar tus tareas diarias en un solo lugar».
Resultado: 40% más registros en la prueba gratuita.
La voz humana frente a la voz corporativa
En un entorno donde cada vez más marcas usan IA para generar contenido, lo humano vuelve a ser un diferencial. ¿Cómo suena una marca auténtica?
- Usa un lenguaje claro y directo.
- Se expresa como lo haría una persona real.
- Se preocupa más por ser comprendida que por impresionar.
- Escucha, adapta, responde.
La voz corporativa, en cambio:
- Habla en plural (“nosotros como empresa…”)
- Usa palabras abstractas y fórmulas vacías.
- No arriesga. No emociona.
- Suena como cualquier otra.
Preguntas frecuentes sobre escritura simple
¿Puedo usar humor o emoción en textos profesionales?
Sí. El respeto y la claridad no excluyen la calidez ni la empatía. Un toque de humor o humanidad puede marcar la diferencia.
¿Simplificar es lo mismo que eliminar estilo?
No. Puedes tener voz propia, estilo narrativo y riqueza léxica. Pero al servicio del lector, no del ego del autor.
¿Qué pasa si mi cliente insiste en usar jerga?
Educa con ejemplos. Muestra versiones antes y después. Aporta métricas. Y si aún así insiste, encuentra un equilibrio: puedes mantener algunos términos clave, pero rodearlos de explicaciones claras.
Conclusión: escribir simple es escribir con respeto
La simplicidad no es una moda. Es una forma de comunicación ética, efectiva y poderosa.
Cada vez que eliges una palabra más clara, un ejemplo más cotidiano, una frase más humana, estás acercándote a tu lector. Estás construyendo puentes, no barreras.
Porque al final, no escribimos para sonar bien. Escribimos para ser comprendidos.

Martín Herrera es redactor freelance especializado en contenidos digitales y estrategias de comunicación. Ayuda a nuevos escritores a desarrollar sus habilidades, mejorar su estilo y construir una carrera independiente en el mundo online. En GF Nourish comparte guías prácticas, consejos reales y experiencias del día a día como freelancer.
